domingo 14 de marzo de 2010

elimina las distracciones

Normalmente, las distracciones son bienvenidas en nuestra vida. Podemos evadirnos del estress diario y despejar un poco la mente. El problema viene cuando se convierten en un obstáculo para conseguir nuestros propósitos, ya sean laborales o personales. Y hay veces que llegan al extremo de tal manera que nos es prácticamente imposible concentrarse en cualquier tarea y acabamos saltando de un lado a otro.

Esto hace que no nos lleguemos a quitar de la mente las tareas que tenemos pendientes, lo que, como siempre, nos genera estrés.

A continuación dejo unos cuantos consejos para intentar reducir las distracciones a las que nos vemos sometidos la gente que nos pasamos la mayor parte del día delante del ordenador:
  • Reduce drásticamente tu acceso a redes sociales (twitter, facbook, myspace, foros, etc.). Elige un par solo.
  • Reduce tus amigos de la red. ¿En serio que puedes atender a 100 amigos en el facebook?
  • Limita el tiempo para leer el correo electrónico, acceder a tu red social favorita o leer feeds. Lo mejor es en las horas menos productivas del día (después de comer, después de una tarea larga en la que has requerido concentración, etc.) ¡Nunca al principio del día ni al final!
  • Utiliza poco el correo electrónico y llama más. No hay nada mejor que el contacto humano
  • Si puedes, apaga internet para trabajar. Sino, utiliza alguna herramienta para bloquear los sítios que más te distraigan y apaga todas las notificaciones (email, mensajería instantánea, etc).
  • Separa consumir de crear. Para crear hay que consumir. Pero en el momento de crear, no consumas, ya que solo te distraerá.
  • Elimina los iconos de tu escritorio de aplicaciones que te puedan distraer. Instala Launchy o Launchbar para seguir teniendo acceso rápido.
  • Limpia tu mesa. Intenta dejar solo lo que estés haciendo en esos momentos. El resto, quítatelo de la vista. El verlo no hará más que distraerte.
  • Aíslate del ruido exterior. Usa tapones de cera o música para aislarte. Elige bien la música. Los discos de relajación o música clásica apenas distraen.
  • Cuando descanses, intenta hacerlo con gente de carne y hueso. Aléjate del ordenador.
  • ¡Haz sólo una tarea!
  • Limita tus horas de trabajo. Se estricto con los horarios de inicio y de fin. Y mientras estés trabajando, hazlo duro!

Foto de t3hWIT

miércoles 24 de febrero de 2010

la espiral de las quejas

Sentir a veces que no se está agusto con alguna faceta de nuestra vida, ya sea a nivel laboral como personal, es algo bastante común en la naturaleza humana. Esto se puede deber a distintos motivos.

  • Cumplimos en su día una meta y nos hemos quedado estancados.
  • Por decisiones que creíamos que eran buenas, estamos en una situación en la que no queremos estar.
  • Por no haber actuado a tiempo, hemos creado un estado del que queremos salir, pero no vemos como.

Y la lista puede seguir hasta el infinito. En ese punto, es cuando empezamos a quejarnos. A partir de aquí podemos seguir dos caminos.

Solo nos quejamos

Este es el camino menos recomendable. Quejarse de la situación que vive uno mismo añade más problemas al que ya tenemos. Puede generar malestar en nuestro entorno (a nadie nos gusta que se nos estén quejando siempre de todo, para eso tenemos nuestros propios problemas) que nos puede repercutir luego en nuestras relaciones con los demás (otro motivo más de queja). Sufrimos una retroalimentación negativa. Al quejarnos, nos escuchamos. Y eso puede llevar a que inconscientemente estemos reafirmando lo que decimos, lo que nos llevará a quejarnos más. También se pierden muchas energías y tiempo que podríamos estar utilizando en el otro camino:

Analizar nuestra situación e intentar cambiarla

Esta es la mejor decisión que podemos tomar. Primero analizamos qué nos ha llevado a donde estamos. Una vez encontrados los motivos, deberíamos ver si seguimos haciendo lo mismo. Si es así, hay que trazar un plan de acción. Si no, vemos qué estamos haciendo mal, y de nuevo cambiar lo que veamos que no nos va a sacar de nuestro estado actual. Hay muy pocas situaciones de las que no podamos salir, ya sean laborales o personales.
Pero si aún así vemos que no nos va a ser posible salir a corto plazo o nunca, lo mejor es afrontarlo con serenidad e intentar centrar nuestros pensamientos en otras facetas de nuestra vida. Ver con perspectiva que hay otras cosas en la vida. No todo es el trabajo, o el amor, o los amigos, o la salud o la familia. La vida es un conjunto de todo lo que nos rodea. Lo que nunca es recomedable hacer es caer en la espiral de las quejas.

Siguiendo el segundo camino, vereis como conseguimos que cambien las cosas, o por lo menos podremos aceptar más facilmente los inconvenientes.

Foto: Eduardo Amorim

viernes 12 de febrero de 2010

gana un par de horas al día

"No tengo tiempo". ¿Cuantas veces decimos eso cuando nos proponen algo? Muchas. Nos creemos que no tenemos tiempo. ¿Pero es esto cierto? Cuando llega la noche, muchas veces nos tiramos al sofá delante de la tele. Nos quedamos embobados mirándola, tragándonos los anuncios, los cuales alargan lo que estamos viendo hasta bien entrada la noche.

Si lo pensamos detenidamente, ¿de verdad nos gusta pasar así el único momento del día en el que podemos estar tranquilos?

Ahora, haz una lista de cosas que te gustaría hacer si tuvieses tiempo para llevarlas a cabo, como puede ser:

  • Leer.
  • Meditar.
  • Hacer ejercicio.
  • Empezar algún hobby nuevo.
  • Planear algún viaje.
  • Hablar con tu pareja.
  • Ordenar tu casa.
  • Construir algo.

¿Con dos horas al día tienes suficiente? Pues... ¡enhorabuena! Cuando llegues a casa, mantén la tele apagada y empieza a realizar la actividad que prefieras. Verás como te dará la impresión que los días duran más y al día siguiente estarás más despejado.

Foto: il Castigliano

domingo 7 de febrero de 2010

menos

Deja de comprar objetos innecesarias.
Tira la mitad de tus cosas, aprende a estar satisfecho.
Vuelve a reducir el número a la mitad.

Piensa en 4 cosas esenciales de tu vida.
Deja de hacer lo que no sea esencial.
Haz lo esencial cada día, sin distracciones.
Céntrate en cada momento.

Deja de querer hacer más, de querer tener más.
Enamórate de menos cosas.

De mnmlist.

jueves 4 de febrero de 2010

qué dirán de nosotros...

La vida es muy corta, como os habreis dado cuenta. Los días, las semanas, pasan volando. Muchas veces, nos metemos en la rutina del día a día y solo pensamos en el futuro, perdiendo el presente. Vivimos para trabajar y para pagar gastos innecesarios y no tenemos tiempo para nuestros seres queridos.

Ahora, aunque parezca tremendista, imagínate el día de tu funeral. Pero no tu funeral en si, sino lo que dirían de ti tus hijos, tus compañeros, tus amigos, etc. Sé objetivo. ¿Se corresponde con lo que te gustaría que dijesen? ¿Que cambiarias?

Si la respuesta es no a la primera pregunta, es que no te estas teniendo una vida como la que querrías tener.

Para intentar alcanzar esto, puede que te ayude hacer lo siguiente:

  1. Coge una hoja de papel, y escribe lo que te gustaría que dijesen de ti en tu funeral.
  2. Dóblala y guardala en tu cartera o monedero, y llévala siempre encima.
  3. Por lo menos una vez cada dos días, leela de nuevo y piensa si lo que has hecho ese día ayudará a que esa lista se cumpla. Si no ha sido así, analiza que has de corregir para la próxima vez.
  4. Piensa en lo que tienes que hacer a continuación e intenta que sea como de verdad te gustaría.

Siguiendo este hábito, vereis como cada vez coincidirá más nuestra vida con lo que tenemos en esta lista. Seremos que queríamos ser. Y lo seremos hoy, no mañana.

Foto de ajgelado.

martes 2 de febrero de 2010

menos es más (II)

Ya hablamos en el anterior post que muchas veces, menos es más. Comentamos que habían varios métodos para reducir la carga de trabajo del día a día, para poder centrarnos en hacer menos, pero mejor.


¿Y para qué todo esto? Pues para:

  • Estar más tranquilo, con más calma y paz interior. Si haces menos, tendrás que planificar menos y pensar menos en otras, por lo que podrás dedicar más tiempo a lo que estes haciendo y vivirás más tranquilo. Podrás hacer solo una cosa a la vez, sin estar cambiando continuamente de tarea ni pensando en lo que tienes que hacer a continuación.
  • Conseguiras mejores resultados. Aumentando el tiempo que dedicamos a la misma tarea con más concentración, podremos alcanzar mejores resultados, los cuales tendrásn más posibilidades de tener más alcance. De la antigua manera, todo lo que hacíamos, lo hacíamos rápido y sin prestar la necesaria antención. No puede haber buena calidad en resultados obtenidos de esa manera.
  • Estaremos más orgullosos de lo que hacemos. Haciendo un buen trabajo, es imposible no sentirse orgulloso. Y cuando uno está orgulloso de un trabajo bien hecho, se siente bien y feliz.
  • Más tiempo para estar con la familia y seres queridos. Este es de los mejores y más importantes. Al fin y al cabo, uno de los pilares de la felicidad es pasar tiempo con los seres queridos.
  • Más tiempo para hacer cosas en las que desconectemos o disfrutemos, como puede ser leer, hacer ejercicio, salir a la montaña o con lo que uno se sienta bien.

Igual os merece la pena, ¿no?

miércoles 27 de enero de 2010

menos es más

Estamos inmersos en una corriente de hacer más en menos tiempo. Casi todo lo que leemos sobre productividad tiene ese objetivo. Como ser más productivos. ¿Pero es esa la dirección que queremos seguir? ¿Por qué ser más productivos? ¿De verdad tenemos que hacer tantas cosas?


Imaginemos por unos momentos que, en vez de hacer más, hacemos menos. Pero lo que hacemos, lo hacemos mejor. Más tranquilos. Con más cariño. ¿Nos saldrían las cosas mejor? ¿Las disfrutaríamos más? No creo que necesites que te de la respuesta.

Quizás haciendo menos cosas, pero haciendolas mejor, nuestra vida empieza a cambiar un poquito y podemos salir de esta vorágine de trabajo y consumo en la que andamos inmersos. Y quizás, si seguimos con este camino, nos demos cuenta que no hace falta que hagamos tantas cosas, sino que hagamos menos, pero mejor.

La idea no es no trabajar duro ni ser perezosos. La idea es hacer menos tareas, pero dedicarnos al 100% a ellas. Salir un poco de el modo "producción fábrica" en el que nos encontramos a diario para poder conseguir hacer las cosas mejor.

A continuación te dejo algunos hábitos que te ayudarán ha poder hacer menos:

  • Intenta reducir el número de responsabilidades que tengas.
  • Ten menos reuniones.
  • Aprende a decir no todo lo que puedas.
  • Corta con las distracciones y centrate en lo que hagas.
  • Haz solo una tarea a la vez.
  • Empieza con un borrador y ve puliendolo y ampliandolo.
  • Haz la tarea más importante primero.
  • Pon límite a tus horas de trabajo.
Recuerda que este tipo de cambios no son para mañana. Hay que ir haciendolos gradualmente, pero de manera constante.

Basado en ZenHabits.

Foto de Santo Rizzuto